Cómo Relajarse con Solo Respirar

hombre trajeado apoyado en la pared con una cartera y un periódico

Relajarse implica relajar el cuerpo y la mente. Sólo cuando acallamos la mente, podemos calmar las ondas cerebrales y, por ende, descansar el cuerpo. Se destensan los músculos. Sentimos paz.

En esta ocasión, vamos a hacer un kit-kat en nuestro trabajo y, en la medida de lo posible, vamos a tumbarnos y recoger las piernas, oprimiéndolas suavemente sobre nuestro cuerpo.

Esta técnica de relajación proporciona un aumento de la autoestima porque cuando abrazamos algo, en este caso, nuestras rodillas, nos hace sentirnos contenidos por un ente mayor, protegidos y seguros.

¿Cómo lo hago?

dibujo de figura humana tumbada respirando
  1. Túmbate en el suelo, boca arriba. Descansa la cabeza sobre un pequeño cojín. Siéntete cómodo.

  2. Levanta las piernas doblando las rodillas. Relaja los tobillos y los pies. Y abraza tus rodillas suavemente contra tu pecho.

  3. Relaja también los hombros, suéltalos y déjalos que toquen el suelo. Ve notando como se relaja también la espalda. Baja la barbilla para que pueda estirarse el cuello por la parte de atrás. Disfruta el momento. Ahora, cierra los ojos.

  4. Sigue abrazando tus piernas a la par de estar atento en tu respiración. Date cuenta de cómo el aire sube y baja. Cuando inhales y exhales, permite que el tórax y el abdomen se muevan en armonía hacia tus muslos, subiendo y bajando. La energía estará fluyendo al unísono. Tómate unos instantes para hacer esto.

  5. Vamos a masajear la espalda. Para ello, has de inclinar el cuerpo hacia la derecha y la izquierda. Hazlo con suavidad y lentitud en un movimiento armónico durante unos momentos.

  6. Ahora se trata de coordinar el balanceo con la respiración. Realiza una inspiración mientras te inclinas hacia la derecha y, cuando vuelvas al centro, espira. Luego repite la operación inclinándote hacia el lado izquierdo.

  7. Regálate de 5 a 10 minutos haciendo estos movimientos. Tómate tu tiempo para balancearte y respirar al compás de un modo lento y tranquilo. Llegarás a sentir que la calma fluye por tu cuerpo y tu mente.

Pruébalo y me cuentas. Invierte tiempo en descansar para aumentar tu productividad.

Escríbeme y cuéntame qué haces tú para relajarte en tu día a día. Te espero

Con Amor,

Bárbara.